Mueren 13 mujeres al día por cáncer cervicouterino en México; el 80% de las pacientes llegan en etapa avanzada
Las desigualdades se profundizan en comunidades indígenas, donde la falta de información en lenguas originarias, la distancia con los servicios de salud y las barreras culturales retrasan el diagnóstico y la atención
MÉXICO
4/24/20262 min read


Organizaciones mexicanas presentaron la campaña "Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa", con el objetivo de reducir las brechas en comunidades indígenas en la educación, prevención y detección del cáncer cervicouterino, una neoplasia 99.7% prevenible pero que se mantiene como la segunda causa de muerte en mujeres en el país.
“No puede ser que las mujeres hoy sigan muriendo por una enfermedad que pudo haber sido evitada”, afirmó la oncóloga Lucely Cetina.
En México, cada día se detectan alrededor de 28 nuevos casos y mueren aproximadamente 13 mujeres por esta causa, mientras que cerca del 80% de los pacientes llega a los servicios médicos en etapas avanzadas, lo que reduce sus posibilidades de supervivencia.
Prevención pendiente
Este rezago se mantiene pese a que existen herramientas eficaces para prevenir la enfermedad, como la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), la detección oportuna y la educación en salud. “Si vacunamos a toda la población y fortalecemos la detección, podríamos incluso erradicar esta enfermedad”, sostuvo Cetina.
Sin embargo, la cobertura sigue siendo limitada y las barreras estructurales persisten. Factores como el nivel socioeconómico, la falta de información y los tabúes en torno a la salud sexual dificultan que muchas mujeres accedan a revisiones médicas a tiempo. “Muchas mujeres no saben que hay una vacuna o que pueden detectarlo a tiempo”, añadió la especialista.
La magnitud del problema también se refleja en otros tumores ginecológicos. En 2022, el cáncer de endometrio registró más de 5 mil 300 nuevos casos y mil 300 muertes en el país, mientras que el de ovario superó los 5 mil 100 diagnósticos y dejó más de 3 mil 300 fallecimientos, lo que evidencia una carga sostenida en la salud femenina.
A esto se suma un contraste económico: tratar un caso de cáncer cervicouterino puede costar hasta unos 610 mil 792 pesos en etapas iniciales y superar los 6 millones 107 mil 815 pesos en fases avanzadas, frente a la vacunación, que representa una intervención mucho más accesible.
Las desigualdades se profundizan en comunidades indígenas, donde la falta de información en lenguas originarias, la distancia con los servicios de salud y las barreras culturales retrasan el diagnóstico y la atención.
Respuesta en territorio
En este contexto, la campaña "Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa" busca acercar información y herramientas mediante materiales de prevención en español y zapoteco, así como jornadas comunitarias enfocadas en educación y detección temprana en Oaxaca.
“Este proyecto no busca llevar soluciones externas, sino construir junto con las comunidades procesos de salud pertinentes y respetuosos”, explicó Mayra Galindo, directora de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer.
Cetina insistió en que el cambio depende de acciones coordinadas. “Educación, difusión y comunicación son fundamentales para evitar que una mujer joven llegue con un cáncer que pudo haber prevenido”, dijo.
